Apagones y escasez pueden obligar a reorganizar trabajo, compras y cuidados. Para conocer su coste en tiempo necesitas registrar esperas e interrupciones reales, sin suponer un promedio nacional. MEE llama «tiempo robado» a esa pérdida de posibilidades: una lectura económica del coste de esperar, sin atribuir un delito concreto ni culpabilizar a quien lo sufre.
La economía de escasez de Kornai
János Kornai analizó la escasez en Economics of Shortage y The Socialist System. En un balance de sus obras publicado en 2012 describe racionamiento burocrático, colas, listas de espera y sustitución forzada como fenómenos de ese funcionamiento. También habla de «islas» de economía de escasez dentro de economías capitalistas. Su planteamiento permite estudiar mecanismos, sin deducir que cualquier cola tenga una única causa política.
La pregunta de MEE es qué debe aportar una persona para conseguir lo que necesita. El precio anunciado puede ser solo una parte: quizá haga falta buscar información, desplazarse, esperar o aceptar una alternativa. Esos esfuerzos tienen un coste aunque no aparezcan en un recibo. Para explicarlo, conviene describir cada paso y su resultado.
Distingue una escasez persistente de un problema puntual que exige investigar sus causas. Una interrupción puede requerir información sobre oferta, mantenimiento, transporte o condiciones del momento. La existencia del problema no demuestra por sí sola cuánto aportó cada factor. La crítica de una organización económica necesita esa comprobación adicional.
Colas como forma de repartir acceso
Una fila establece un orden de atención cuando no todos pueden acceder inmediatamente. Para analizar su efecto, pregunta quién puede esperar, qué información tiene y qué ocurre si llega su turno y no queda disponibilidad. Una regla visible facilita entender el orden, pero el tiempo necesario puede pesar de manera distinta según las responsabilidades de cada persona.
Ejemplo hipotético: Lucía dedica dos horas a esperar por un producto que necesita y vuelve sin conseguirlo. Ese registro muestra una espera y un resultado concreto. Para calcular además un ingreso que dejó de recibir tendría que identificar un trabajo remunerado disponible que realmente no pudo hacer. No basta multiplicar todas las horas de espera por una tarifa imaginaria.
Otra persona puede usar un turno acordado o una información previa para evitar un desplazamiento innecesario. Eso podría mejorar el acceso si funciona, pero debe comprobarse. El tiempo de quien informa, organiza o espera en lugar de otra persona también cuenta; no desaparece por trasladarlo a alguien de la familia.
Apagones y escasez: un dato oficial fechado
La nota de la Unión Eléctrica de Cuba fechada el 3/10/2026 informa de una máxima afectación por déficit de generación de 1.899 MW el día anterior, a las 20:00. Es un reporte de la propia empresa estatal y se presenta aquí como caso fechado. La página también contiene un pronóstico para el pico siguiente; una previsión no equivale a un resultado observado.
Los megavatios miden potencia. Esa cifra no permite calcular cuántas horas estuvo sin servicio cada hogar ni cuánto tiempo de trabajo perdió una persona. Para conocer esos efectos harían falta registros del lugar y periodo correspondientes. Tampoco basta el dato para atribuir toda la interrupción a un único mecanismo económico.

Ejemplo hipotético: un taller tenía previsto preparar un encargo durante una franja en la que se interrumpe su suministro eléctrico. Su responsable registra cuándo se detuvo la tarea y cuándo pudo reanudarla, además de las acciones que sí pudo completar. Si la entrega cambia, informa al cliente. El caso no representa una duración observada en Cuba ni recomienda un equipo o una instalación alternativa.
Puedes separar tiempo sin suministro, trabajo que quedó detenido y tiempo adicional de reorganización. Si varias actividades coinciden durante la misma interrupción, evita sumar sus duraciones como si hubieran ocupado momentos distintos de una misma persona. Señala también lo que no pudiste comprobar para conservar el alcance del registro.

El mejor argumento en contra: el precio también puede excluir
La FAO, al presentar SOFI 2026, recuerda que la capacidad de pagar una dieta saludable sigue siendo un problema y señala barreras de costes e infraestructura. Su director general combina una llamada a mercados abiertos con protección social dirigida a personas vulnerables. Es un contrapunto a pensar que la disponibilidad comercial resuelve por sí sola el acceso de todos los hogares.
MEE reconoce esa objeción. Una comparación útil debe considerar disponibilidad, precio, tiempo y posibilidades reales de acceso. Reducir la espera sin atender la capacidad de compra puede dejar una necesidad sin resolver. Proteger a quien tiene menos recursos y revisar la forma de producir y distribuir son preguntas que deben examinarse juntas.
La lectura de MEE
El tiempo empleado en buscar, esperar y reorganizar merece aparecer en la discusión económica. Una prestación o un producto con precio bajo puede exigir esfuerzos que el recibo no recoge. A la vez, criticar ese coste no demuestra que cualquier alternativa sea accesible o que todo mecanismo de reparto tenga el mismo efecto.
La propuesta práctica es construir un registro pequeño y preciso. Sirve para explicar una dificultad concreta, comparar una mejora o comunicar qué impidió una entrega. Evita presentar la adaptación individual como solución suficiente a un problema de suministro que la persona no controla.
- Identifica el bien, servicio o tarea y el periodo que observarás.
- Anota espera, desplazamiento e interrupción por separado.
- Registra si conseguiste el resultado y qué quedó pendiente.
- Distingue datos propios, reportes oficiales y previsiones.
- Compara cambios con la misma unidad y sin inventar ingresos o promedios nacionales.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas pierde una persona haciendo colas?
Necesitas un registro referido a esa persona y a un periodo definido. Una experiencia individual no permite establecer el promedio de una ciudad o un país. Anota duración, desplazamientos y resultado, y separa las esperas que coinciden. Si citas una encuesta, comprueba a quién representa y qué pregunta hizo exactamente.
¿Un déficit eléctrico en megavatios indica horas de apagón por hogar?
Ese dato expresa potencia y necesita información adicional para describir duración y distribución del corte. Busca registros del lugar y del periodo correspondientes. Distingue además lo observado de lo previsto. Convertir directamente un máximo nacional en horas para todas las viviendas produciría una cifra que el dato original no permite sostener.
¿Desaparecer una cola garantiza que todos puedan acceder?
Comprueba también disponibilidad, precio y condiciones de acceso. Una mejora puede reducir la espera y dejar otra barrera pendiente. Pregunta quién puede usarla y quién queda fuera, incluidas las personas con responsabilidades de cuidado o menos recursos. Evaluar el cambio exige mirar su resultado y los esfuerzos necesarios para conseguirlo.
Para seguir aprendiendo
- El problema del cálculo: por qué la planificación central falla
- Huertos, oficios y trueque: resiliencia en tiempos de escasez
- Plan de contingencia para tu pequeño negocio
Fuentes y alcance
Consulta y revisión: 31/10/2026. Los ejemplos hipotéticos y las pautas prácticas son propuestas de MEE. Se indica el alcance de las fuentes consultadas.
- János Kornai · What Economics of Shortage and The Socialist System Have to Say to the (Hungarian) Readers Today · Acta Oeconomica, 2012. Lectura de las páginas 1, 10 y 11 del PDF: balance del autor sobre sus libros y fenómenos de escasez. No libros completos de 1980 o 1992 ni estudio actual de Cuba. Consulta: 31/10/2026.
- Unión Eléctrica de Cuba · Nota Informativa: Estado del SEN · fechada 3/10/2026. Lectura y archivo del reporte estatal fechado el 3 de octubre sobre el día anterior. Se distingue máximo reportado y pronóstico; sin medición independiente ni conversión a horas por hogar. Consulta: 31/10/2026.
- FAO · Presentación de SOFI 2026 · 21/7/2026. Solo noticia oficial del lanzamiento sobre asequibilidad, costes y prioridades de política. No informe completo ni cifras específicas de Cuba o de una familia. Consulta: 31/10/2026.





