Hablar de resiliencia en tiempos de escasez invita a revisar qué puedes producir, reparar o intercambiar cuando falla un suministro. Los huertos y los oficios ofrecen preguntas útiles, pero necesitan recursos y acuerdos. Las experiencias cubanas citadas muestran posibilidades y restricciones; no justifican la escasez ni demuestran que cada hogar pueda sustituir por sí mismo un sistema de abastecimiento.
Resiliencia en tiempos de escasez: estudiar experiencias con fecha
Tess McNamara publicó Crisis of urban agriculture: Case studies in Cuba en el volumen de 2017 del Tropical Resources Institute de Yale. Realizó trabajo de campo en julio de 2016 en cuatro ciudades, mediante visitas, observaciones y entrevistas informales en 21 espacios. Es un estudio espacial, no una encuesta nacional representativa.
La autora sitúa la expansión de la agricultura urbana en la crisis alimentaria de los años noventa y el Período Especial. Sus observaciones de 2016 destacan relaciones entre cultivo, venta cercana y acceso al agua. Las fechas importan: ni la situación de todos los hogares de los noventa ni la producción cubana actual pueden deducirse de esos sitios visitados.
Un estudio posterior permite añadir una limitación concreta. Odeimy Sarría-Crespo, Mayelin López-Roque y Wilfredo Sis-Sánchez, en 2025, analizaron factores limitantes en el organopónico Pueblo Griffo Viejo, en Cienfuegos. Su resumen identifica problemas de sustrato, agua, materia orgánica y capacitación. La lectura aquí se limita a ese resumen y ficha; no verifica rendimientos nacionales.
Huertos urbanos: revisar condiciones antes de contar con una cosecha
Un espacio disponible no equivale a producción disponible. Antes de comprometer recursos, pregunta quién puede utilizarlo, qué tiempo exige atenderlo y qué necesitas aprender o consultar. Identifica los materiales y el acceso a recursos que todavía no están confirmados. No cuentes una futura cosecha como alimento ya disponible para resolver una necesidad inmediata.
Si contemplas un espacio compartido o una azotea, comprueba condiciones de uso y consulta la valoración técnica que corresponda. La ilustración de esta entrada es una escena ficticia, no una autorización ni un diseño de cultivo. Esta guía no prescribe especies, estructuras o procedimientos agrícolas; propone ordenar preguntas y buscar orientación local competente.
Ejemplo hipotético: varias personas conversan sobre utilizar un pequeño espacio para un huerto. Antes de comprar recipientes, confirman quién puede autorizar el uso y qué recursos y tiempo existen. Consultan las dudas técnicas y comparan la propuesta con sus necesidades actuales. No suponemos una cosecha suficiente, ahorro garantizado o autosuficiencia alimentaria.

Oficios útiles: conservar y reparar con alcance claro
Una habilidad puede abrir una posibilidad de reparación o mantenimiento, pero exige reconocer qué sabes hacer y qué requiere otra competencia. Describe la tarea y comprueba materiales, herramientas y condiciones de entrega. La necesidad de un producto no convierte cualquier intento de arreglo en una solución utilizable ni elimina la responsabilidad sobre lo ofrecido.
Para una conversación de reparación, identifica el problema observado, el trabajo que se propone y qué queda pendiente de revisar. Conserva el acuerdo sobre coste, materiales y entrega si se alcanza. Son pautas organizativas de MEE, sin instrucciones técnicas de reparación ni afirmación de que aprender un oficio garantice ingresos durante una escasez.
También puedes reconocer un límite a tiempo. Si no dispones de una pieza o no sabes evaluar el resultado, comunicarlo permite buscar otra opción. La preparación honesta necesita distinguir capacidad conocida de intención de aprender. No ofrezcas una reparación como realizada por el simple hecho de haber conseguido una herramienta.
Intercambio local: acuerdos concretos entre personas
La entrada Trueque y monedas comunitarias examina formas de intercambio y sus límites. Para este artículo, la pregunta práctica es qué ofrece cada parte, qué necesita y en qué condiciones aceptaría. La proximidad o la confianza no determinan por sí solas una equivalencia, una entrega o una obligación.
Antes de contar con un intercambio, aclara objeto, estado, cantidades, fecha y qué ocurre si una parte no puede cumplir. Si hay requisitos de actividad o tratamiento fiscal, necesitan comprobación local; llamar «trueque» a una operación no resuelve esas cuestiones. Tampoco una moneda comunitaria crea automáticamente compradores o aceptación fuera del grupo.
Ejemplo hipotético: una persona puede revisar una bicicleta y otra ofrece una tarea distinta que ambas conocen. Conversan sobre alcance, materiales y entrega antes de acordar un intercambio. Si no coinciden sus necesidades o falta una pieza, dejan la propuesta pendiente. No es un caso observado ni un procedimiento técnico para reparar el vehículo.

El mejor argumento en contra: superar la escasez exige más que adaptación local
En la presentación de SOCO 2022, la FAO destaca el valor del comercio eficiente y de diversificar socios para reducir vulnerabilidades, junto a políticas complementarias. Ese argumento cuestiona convertir la producción doméstica en una obligación de aislarse o satisfacer todas las necesidades sin intercambiar con el exterior.
La presentación de la edición de 2026 vuelve a situar la interdependencia y las perturbaciones comerciales en el análisis de resiliencia. Hemos leído esa presentación, no el informe íntegro. No demuestra que cualquier apertura comercial elimine toda escasez ni que un huerto carezca de utilidad.
La objeción pide distinguir escalas. Una alternativa local puede atender una necesidad concreta mientras persisten problemas de suministro, acceso e instituciones. Elogiar la capacidad de adaptación sin examinar esas condiciones trasladaría al hogar una responsabilidad que no puede resolver por sí solo. Aprender de una respuesta no obliga a defender la crisis que la hizo necesaria.
La lectura de MEE: cooperación y opciones para intercambiar
Defendemos la libertad de producir y cooperar, la propiedad y acuerdos comprensibles. Una comunidad gana posibilidades cuando puede aprender, comparar y elegir cómo intercambiar, dentro de condiciones que se conocen. La resiliencia requiere reconocer dependencias, incluidas las de herramientas, agua, transporte e información que una iniciativa local también utiliza.
La lectura de MEE combina preparación concreta con exigencia de mejores reglas y abastecimiento. Una prueba pequeña puede ser útil si sus costes y límites son visibles. No tratamos la autosuficiencia como medida del valor de una familia ni presentamos a quien necesita comprar o recibir ayuda como menos capaz.
Qué puedes hacer tú
Elige una necesidad y anota una posibilidad local para atender una parte: aprender una tarea, consultar una reparación o explorar un intercambio. Escribe qué recurso falta y a quién puedes preguntar. Comprueba alcance y condiciones antes de contar con el resultado. Si la propuesta todavía no es practicable, conserva la duda y revisa alternativas disponibles.
Contenido educativo. No es asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Consulta a un profesional de tu país.
Preguntas frecuentes
¿Los huertos urbanos resuelven por sí solos el abastecimiento?
Los estudios citados no permiten esa conclusión universal. Describen espacios, relaciones de venta y restricciones de recursos en contextos concretos. Una iniciativa necesita acceso, tiempo, conocimiento y condiciones de uso. No cuentes una producción futura como disponible antes de comprobarla ni extrapoles un caso a todos los hogares.
¿Intercambiar sin dinero elimina otras obligaciones?
La forma de intercambio no aclara por sí sola requisitos de actividad, responsabilidades o tratamiento fiscal. Comprueba las reglas de tu localidad y las condiciones del acuerdo. Aclara qué entrega cada parte y cuándo. La confianza facilita conversar, pero no garantiza que las necesidades coincidan o que ambas puedan cumplir.
¿Prepararme localmente significa renunciar al comercio exterior?
Puedes explorar una alternativa local sin exigir que cubra todas tus necesidades. Las presentaciones de la FAO citadas reconocen la interdependencia y el papel del comercio, con sus riesgos y políticas complementarias. MEE propone ampliar opciones de cooperación, sin convertir la adaptación a una crisis en obligación de aislamiento.
Para seguir aprendiendo
- Resiliencia económica: prepararse antes de la tormenta
- Activos que resisten crisis: tierra, oficio y redes
- Seguros, redes y ahorro: el triángulo de protección familiar
Fuentes y alcance
Consulta y revisión: 31/10/2026. Los ejemplos hipotéticos y las pautas prácticas son propuestas de MEE. Se indica el alcance de las fuentes consultadas.
- Tess McNamara · Crisis of urban agriculture: Case studies in Cuba · Tropical Resources, volumen 36, 2017. Lectura parcial de método y análisis espacial: visitas de julio de 2016 a 21 espacios de cuatro ciudades. Publicado en 2017; no encuesta nacional ni retrato de la Cuba actual. Consulta: 31/10/2026.
- Odeimy Sarría-Crespo, Mayelin López-Roque y Wilfredo Sis-Sánchez · Factores limitantes en Pueblo Griffo Viejo · 20/09/2025. Solo ficha y resumen de un estudio local no experimental. Identifica factores limitantes del caso; no establece rendimientos o causas para toda Cuba. Consulta: 31/10/2026.
- MEE · Trueque y monedas comunitarias · E3.4.08. Referencia editorial propia sobre intercambio y condiciones. No sustituye comprobar reglas locales y el acuerdo concreto. Consulta: 31/10/2026.
- FAO · Presentación de SOCO 2022 · 28/06/2022. Presentación institucional sobre comercio, diversificación y políticas complementarias. Sirve para el argumento contrario al aislamiento; no demuestra que cualquier liberalización elimine toda escasez. Consulta: 31/10/2026.
- FAO · The State of Agricultural Commodity Markets 2026 · presentación oficial. Solo presentación de la edición de 2026: interdependencia y perturbaciones comerciales. No lectura del informe íntegro. Consulta: 31/10/2026.





